Psicoterapia como oportunidad de crecer

Las personas por lo general tocan la puerta del psicoterapeuta cuando se sienten invadidos por una situación que no pueden manejar.

Ya sea en la relación con otra persona, conductas percibidas como inapropiadas, o están abrumados por  estados de ánimo que les invade, les  paraliza y no encuentran la fortaleza para afrontarlos. Otras veces  vienen diagnosticadas con alguna categoría designada como patología.

En esa aparente fragilidad existe en ellas,  sin lugar a dudas,  un espíritu de valentía; como la del héroe que va en busca de la verdad y se enfrenta a la oscuridad, para luego volver a su hogar, renovado, integrado y maduro. Así, la persona en el proceso de psicoterapia,  emprende el viaje a su interior y va venciendo su miedo y  atravesando uno a uno sus conflictos, dolores, pensamientos y actitudes inútiles, para darles un nuevo sentido. Al mismo tiempo, descubre sus capacidades y adquiere nuevas herramientas para hacer frente a otros obstáculos y poder vivir en mayor plenitud y crecer.

 

                                                             María del Pilar Córdova B.